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ParlAmericas en la 56ª Asamblea General de la OEA

25 de junio de 2026 | Actividad

Hace doscientos años, el Congreso Anfictiónico de Panamá reunió a naciones recientemente independizadas en torno a una idea ambiciosa: que los países de las Américas podían enfrentar su futuro no de manera aislada, sino mediante el diálogo, la cooperación y un propósito político compartido. Aunque aquel proyecto quedó inconcluso, dejó una huella duradera en la forma en que el hemisferio entiende el multilateralismo.

Ese legado dio una resonancia especial al quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrado del 22 al 24 de junio de 2026 en Ciudad de Panamá, Panamá. Bajo el lema “América unida en el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá” y el tema “Multilateralismo firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Miembros”, la Asamblea volvió a Panamá no solo para conmemorar un hito histórico, sino también para examinar qué exige la cooperación en una región marcada por presiones sobre la democracia, amenazas a la seguridad, tensiones institucionales y una creciente demanda de respuestas regionales más eficaces.

Inaugurada por José Raúl Mulino, presidente de Panamá, y presidida por Javier Martínez-Acha Vásquez, ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, la Asamblea General reunió a cancilleres, jefas y jefes de delegación, observadores permanentes, representantes de la sociedad civil, el sector privado e instituciones del sistema interamericano en torno a una amplia agenda regional. Más allá de las sesiones plenarias, los diálogos con actores sociales, representantes juveniles y otros sectores pusieron de relieve que la cooperación hemisférica no se sostiene únicamente en los acuerdos entre Estados, sino también en el trabajo continuo con las instituciones y actores que contribuyen a hacerlos avanzar.

ParlAmericas participó en la Asamblea en consonancia con su larga trayectoria de articulación con el sistema interamericano y su labor para conectar los debates hemisféricos con la acción parlamentaria en las Américas y el Caribe. La organización estuvo representada por Alisha Todd, directora general, y Anabella Zavagno, directora general adjunta.

En sus palabras de apertura, el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, vinculó la conmemoración del bicentenario con las responsabilidades actuales del sistema interamericano. Planteó el multilateralismo como una vía para promover intereses comunes, gestionar riesgos compartidos y sostener reglas acordadas en un contexto regional y global complejo. A la vez, enmarcó esta visión en una agenda de reforma institucional, destacando los esfuerzos para mejorar la coordinación dentro de la OEA, reducir y alinear mejor los mandatos, fortalecer la rendición de cuentas y vincular las prioridades de la Organización con su planificación estratégica y su presupuesto.

El programa de la Asamblea reflejó una convergencia política en torno a prioridades urgentes para las Américas y el Caribe. Los Estados Miembros abordaron cuestiones relacionadas con la democracia y la estabilidad institucional, la seguridad hemisférica, Haití y otras situaciones regionales apremiantes, así como la prosperidad compartida, el desarrollo social y humano, la respuesta ante desastres, la transformación digital y la capacidad de la Organización para cumplir sus mandatos. En este contexto, la Asamblea también abordó la situación en Bolivia mediante una resolución que reafirmó el rol de la OEA como foro de diálogo y acompañamiento regional, y destacó la importancia de la solidaridad, la reducción de tensiones y el respeto del orden democrático y los derechos humanos. Las discusiones mostraron que los desafíos de la región no son ámbitos aislados de política pública, sino presiones interconectadas sobre la gobernanza democrática, la confianza pública y la capacidad institucional.

Varias resoluciones y declaraciones adoptadas o consideradas durante la Asamblea se vincularon directamente con prioridades de la agenda de ParlAmericas, desde la defensa de la democracia y la estabilización liderada por Haití hasta la salud mental, la respuesta ante desastres, el desarrollo integral y la transformación digital. Su relevancia trasciende la Asamblea misma, al ofrecer una base sustantiva para continuar el intercambio parlamentario sobre la forma en que los compromisos regionales se comprenden, se adaptan y avanzan en distintos contextos nacionales.

El programa desarrollado en el marco de la Asamblea puso un fuerte énfasis en prioridades estrechamente vinculadas con la agenda interparlamentaria de ParlAmericas, incluidas la seguridad y la gobernanza inclusiva. Diversos eventos paralelos sobre seguridad pública y crimen organizado, riesgos biológicos y amenazas de proliferación, y recuperación y reutilización de activos del crimen organizado complementaron las discusiones formales sobre seguridad hemisférica y estabilidad democrática. El relanzamiento del Foro del Sector Privado, junto con los espacios de participación juvenil y de la sociedad civil, reflejó además el carácter multiactor de la Asamblea y la diversidad de socios involucrados en la cooperación hemisférica.

Fueron de particular relevancia los diálogos convocados por la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos (CIM/OEA), el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). En este contexto, el relanzamiento de la Convención de Belém do Pará en un lenguaje accesible y adaptado para niñas, niños y adolescentes volvió a subrayar la importancia de los enfoques inclusivos para avanzar marcos basados en derechos. Estas sesiones abordaron la igualdad de género, los derechos económicos de las mujeres, la sostenibilidad de la cooperación para la igualdad y el liderazgo juvenil. En un momento en que los consensos en torno a derechos e igualdad enfrentan crecientes tensiones, los intercambios subrayaron que la igualdad de género no es un tema periférico, sino una prioridad democrática y de desarrollo que requiere compromiso político sostenido y seguimiento legislativo para que los compromisos hemisféricos se traduzcan en acciones concretas a nivel nacional.

La Asamblea también brindó a la Secretaría Internacional la oportunidad de sostener reuniones bilaterales con socios de las Naciones Unidas y otras partes interesadas, profundizando conversaciones sobre áreas de trabajo compartido vinculadas con la gobernanza democrática, la igualdad de género y el desarrollo inclusivo.

El carácter multiactor de la Asamblea reflejó, asimismo, el reconocimiento de que la estabilidad democrática, la seguridad y el desarrollo no pueden ser impulsados únicamente por los gobiernos. Los diálogos con la sociedad civil, los observadores permanentes, el sector privado, representantes juveniles y otros socios señalaron la importancia de contar con instituciones capaces de escuchar, coordinar y sostener acciones entre sectores y a través de las fronteras.

Para ParlAmericas, allí radica la importancia de la dimensión parlamentaria del sistema interamericano. Los parlamentos ayudan a llevar los acuerdos hemisféricos al plano nacional mediante legislación, presupuestos, control político y debate público. De esta manera, la participación parlamentaria fortalece el multilateralismo, al contribuir a que los compromisos regionales cuenten con legitimidad democrática y puedan traducirse en acciones concretas.

La participación de ParlAmericas en la 56.ª Asamblea General de la OEA reafirmó la importancia de conectar las voces parlamentarias con los debates hemisféricos que dan forma al futuro de la región. En momentos en que los Estados Miembros vuelven al multilateralismo como una herramienta indispensable para defender la democracia, fortalecer la seguridad hemisférica, promover la estabilidad y avanzar prioridades compartidas, ParlAmericas continuará trabajando con los parlamentos, la OEA y otros socios para apoyar el diálogo legislativo, el seguimiento institucional y la construcción de respuestas coordinadas en las Américas y el Caribe.

Crédito de fotografía: OEA y CIM/OEA